En primer lugar podemos decir que la práctica artística requiere del desarrollo e investigación científica para poder plasmar cierto tipo de obras, que -sin este apoyo- permanecerían sólo en la imaginación y fantasía de los artistas. Esos desarrollos pueden o no tener aplicaciones prácticas concretas y convertirse en una tecnología pasible de ser utilizada en forma más amplia. La ciencia en estos casos se ve beneficiada por la creatividad del arte, abriéndose nuevos caminos tal vez menos evidentes pero llevando la imaginación un paso más adelante.
Resulta imposible enumerar todas las alternativas y
variaciones de las diversas expresiones artísticas relacionadas con la ciencia
y la tecnología. Incluso, una clasificación taxativa daría como resultado un
cuerpo de información imperfecto y que entorpecería la inherente deslimitación
en la que éstas prácticas se desarrollan. Por este motivo, a continuación,
daremos sólo algunos ejemplos:
1.- La investigación científica, tecnológica y el Arte.
3.- Clima-Arte-Tecnología.
4.- BioArte.
EN POST SUCESIVOS, NOS CENTRAREMOS EN CADA UNO DE ESTOS APARTADOS.
(Basados en la Revista Razón y Palabra, Nº 65, Joaquín Fargas).

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